El vino de pitarra, llamado así por su reposado y fermentación en tinajas de barro pequeñas (pitarras), tiene su origen en las tierras de Extremadura.

Mas concretamente en Montánchez ( Cáceres) allá por los años 40, aunque hoy en día se extiende por las zonas de Castilla la Mancha, en la mayoría de pueblos extremeños y en algunas zonas de Andalucía.

La pitarra es un recipiente pequeño de barro usado desde hace muchos años para hacer caldos caseros artesanales. Este recipiente o vasija es fundamental para la fermentación de este tipo de vinos.

Suelen ser de tamaño pequeño, 400 – 800 litros, (no superan los 1000 litros) por lo que el vino resultante solía ser de consumo familiar.  Hoy en día se comercializa en el ámbito regional y en algunas zonas de España.

Es un vino que empezó a cosecharse en la época prerromana y se elaboraba en las bodegas de las familias extremeñas. La mayoría de estas familias tenían bodegas en los bajos de sus casas y las aprovechaban para su elaboración casera.  En la fermentación de este vino no se añade ninguna sustancia química, por lo que su graduación alcohólica suele ser mayor de la media.

La elaboración del vino de pitarra es casera y se vende a granel, aunque se sigue usando tradicionalmente para disfrutar en el ámbito familiar.

Es un vino de sabor agradable, de aspecto algo turbio y con un alto porcentaje de alcohol: 12º – 15º

Elaboración del vino de pitarra

Primero se recolecta la uva y se pisa, en algunos lugares de Extremadura todavía se hace manualmente.

Después se pasa a la fermentación, donde reposan en pitarras por un tiempo determinado, normalmente entre 15 y 20 días.

Las pitarras son abiertas y se mecen dos veces al día hasta que el vino está hecho.

Los residuos se van depositando en el fondo de la tinaja, lo que indica que la cocción del vino ha terminado.

Después de fermentar se traspasan a tinajas vacías donde se saca la madre (residuos) y se realiza el prensado.

Allí reposa con las tinajas cerradas herméticamente durante unos meses hasta llegar al trasiego final (depósito final), normalmente en invierno.

Su tiempo de consumo suele ser entre 15 y 24 meses.

Variedades de vino de pitarra

Dependiendo de las uvas utilizadas en su elaboración tenemos las siguientes variedades:

Pitarra Blanco: es el mas elaborado y utiliza diferentes variedades de uva blanca según la zona en que se produzca.

Algunas de las mas tradicionales son perruno, borba, alarije y pedro ximénez. Su color es clarete y su sabor agradable.

Pitarra Rosado: este es el vino mas dulce de todos los pitarra y se suele elaborar con la uva tempranillo. Su graduación ronda los 14º alcohólicos.

Pitarra Tinto: elaborado con variedades de uva negra tales como cencibel, garnacha y tempranillo. Su color es rojo oscuro.

Gran Pitarra: elaborado con uvas de la variedad tempranillo y envejecido en barricas de roble durante 8 meses.

 

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